EL
MADROÑO EN MÉXICO
Existen puntos donde afloran fósiles;
a estos lugares se les conoce como “yacimientos” y en Querétaro no es la
excepción. La Sierra Gorda, aproximadamente hace 100 millones de años fue
constituida por litorales de baja profundidad, sin embargo, al proceso de
formación de la sierra en los puntos donde afloran los fósiles no son
generalizados y el Madroño es un yacimiento fósil de vital importancia. Este
lugar se encuentra en las cercanías de la población del mismo nombre, a 50 km
aproximadamente de Jalpan, en dirección a Xilitla, San Luis Potosí. Aquí, en
este majestuoso lugar, es posible ver los fósiles de invertebrados que incluye
una gran cantidad de especies ya identificadas, pero aún existen más que no han
sido debidamente estudiadas ya que el proceso de investigación de este lugar
aún no se ha terminado.
Este yacimiento constituye un lugar único en México ya
que tiene una gran abundancia de restos con una gran diversidad y excepcional
estado de conservación. En la mayor parte de México y el mundo, los restos
fósiles han quedado incluidos en rocas duras y masivas de manera que, para
poderlos estudiar es necesario obtener lajas delgadas para analizar un solo
espécimen en las que son necesarias una gran cantidad de cortes en diferentes
direcciones sin nunca poder extraer un espécimen completo, lo que dificulta que
se tenga mayor información de ellos. Sin embargo, en el yacimiento de fósiles
del Madroño, la roca caliza en que están incluidos se han degradado y permite
ver a cada espécimen completo y en tercera dimensión por lo que se puede
apreciar la estructura externa y ocasionalmente la estructura interna de cada
ejemplar.
Esto ha llevado a los especialistas a obtener estudios taxonómicos y
clasificar a cada una de las especies que hasta ahora no se habían realizado en
Querétaro. En el Madroño las especies que predominan son rudistas; que es un
grupo de moluscos extinguidos hace unos 65 millones de años. Esta especie vivía
dentro de su caparazón o concha compuesto de dos partes, por ello se le han
denominado bivalo que habitó durante el cretácico. Existe otra especie de
moluscos es este yacimiento como gasterópodos, amonitas y crustáceos, además de
corales, que para las personas no especialistas las identifican como conchas o
caracoles de diferentes tamaños. La importancia del Madroño, es muy grande y
vital, por lo que al visitarlo no se debe destruir las rocas donde se
encuentran incluidos los fósiles pues se pueden estar destruyendo especies
únicas, por lo que se invita a que nunca se retiren los fósiles con la
intención de conservarlos como recuerdo que por lo regular, se fragmentan con
facilidad y si cada visitante hace este irreprochable hecho, en poco tiempo el
yacimiento dejará de existir.