MISIONES FRANCISCANAS EN LA SIERRA GORDA JOYAS DEL
BARROCO QUERETANO.
Aunado
al legado religioso que esencialmente representan, las cinco misiones que aun
podemos admirar en la Sierra Gorda Queretana, contienen una armonía
arquitectónica donde los frailes franciscanos y los indígenas constructores
recrearon el arte barroco, fusionando dos visiones artísticas y conceptuales
del mundo muy diferentes. Entrelazando espacios, figuras y temas de significado
espiritual o natural de cada lugar, estas cinco joyas arquitectónicas reflejan
la simbiosis espiritual ocurrida en la Sierra Gorda. Construidas en forma muy
parecida durante la segunda mitad del siglo XVIII, cada una de las misiones
tenía originalmente un amplio atrio de tres entradas con cruz central, capilla
posa y capilla abierta. Desafortunadamente, solo en Tilaco y Tancoyol perduran
las capillas posas, mientras que la única que conserva la capilla abierta es
Tancoyol. Los cinco templos cuentan con bóvedas en el cañón, presbiterio con
cimborrio y cúpulas, varias ventanas labradas y suntuosas fachadas barrocas de
tres niveles, con interesante iconografía religiosa y fitomórfa. Hermosas
torres de dos y tres cuerpos, como la de Jalpan y Tancoyol, encumbran las
construcciones. Si bien estos elementos han tenido que ser reconstruidos al
paso de los siglos, los elementos originales se han conservado, especialmente
en sus atractivas fachadas. En estas, la fantasía del artista indígena se
desbordo libremente en la decoración alrededor de las imágenes religiosas
mandadas a hacer ex profeso por los franciscanos.
De esta forma, las cinco fachadas
constituyen una expresión plástica de singularidad inigualable den las que se
pueden apreciar tanto algunos elementos comunes a todas, como elementos que
conceptual e iconográficamente las diferencian entre si. Respecto a los
elementos comunes destacan los escudos y el cordón franciscano, así como las
imágenes de San Francisco de Asís, San Pedro y San Pablo. Algunos de estos
elementos son:
a)
Aunque incrustados de manera diferente en cada misión, los dos escudos
franciscanos se hallan en todas ellas para ostentar la orden religiosa a la que
pertenecieron los frailes que las edificaron. El principal escudo muestra la
imagen de dos brazos cruzados y crucificados, de los cuales uno es el de San
Francisco y otro el de Jesucristo.
b)
El otro escudo, por lo regular más pequeño que el principal, simboliza las
cinco llagas franciscanas y también se encuentra en las cinco fachadas.
c) El cordón franciscano es un complemento de
los escudos y aunque se presenta de manera diferente en las misiones,
representa el mismo símbolo: sus tres nudos significan los tres votos de la
orden religiosa: pobreza, obediencia y castidad.
d)
La imagen de San Francisco de Asís es importante por ser el patrono de la
orden. Generalmente posee un crucifijo en una mano y un cráneo o un estandarte
franciscano en la otra.
e) Las esculturas de San Pedro y San Pablo
también son rescatadas en la simbología teológica de las misiones por
representar los pilares de la evangelización católica. Por otra parte, en lo
que se refiere al resto de los elementos integrados en las fachadas de las
cinco misiones, la riqueza iconográfica y conceptual de cada una de ellas es
tan abundante, que harán falta varios artículos para poder admirarlas por
separado y en toda su amplitud.